Archivo para la categoria ‘Excursion Alto y Bajo’

MAXIMA SEGURIDAD EN TIMES SQUARE

lunes, 31 diciembre, 2018

El NYPD usará tecnología drone por primera vez en la historia, para monitorear la marea de neoyorquinos y turistas que abarrotarán Times Square el lunes para la tradicional celebración de Año Nuevo.

El comisionado del Departamento de la Policía de Nueva York, James P. O’Neill, destacó el viernes en una conferencia de prensa que no existen amenazas para la festividad, a la que asistirán cientos de neoyorquinos y turistas, según estimaciones de la uniformada.

El comisionado detalló que la tecnología drone brindará un ángulo de vigilancia adicional a las 1,225 cámaras fijas de video que la policía desplegará en la zona.
Además, el NYPD colaborará con agentes federales para impedir que los civiles vuelen sus propios drones durante la celebración.

“No intente volar un drone esa noche”, advirtió el comisionado O’Neill. “Si vuela uno, es muy probable que acabe siendo arrestado”.

El plan de seguridad del NYPD incluye el cierre de varias cuadras alrededor de Times Square y el despliegue de miles de oficiales de policía, uniformados y vestidos de civil, en el cruce de caminos y las calles circundantes.

Los francotiradores tomarán posiciones en sitios estratégicos y los oficiales con armas largas serán ubicados en puestos de control.
La policía incluso cerrará las alcantarillas para evitar que se utilicen como un medio para evitar las garitas de seguridad.
La policía también desplegará cuadrillas de oficiales en hoteles de gran altura en Times Square, con el objetivo de evitar cualquier posible ataque de francotiradores desde una habitación.

Se recordó que, en octubre de 2017, un tirador identificado como Stephen Craig Paddock, acumuló un arsenal en la suite de un hotel en Las Vegas antes de romper una ventana y disparar contra una multitud en el festival de música country Route 91 Harvest, matando a 59 personas y más de 500 heridos.

El NYPD desplegará 200 patrullas para bloquear las intersecciones en las zonas peatonales y recurrirá a 50 equipos caninos para rastrear sustancias tóxicas o explosivos.
La Unidad de Contraterrorismo también estará monitoreando las redes sociales para detectar cualquier publicación sospechosa y posibles amenazas.

Durante 114 años, Times Square ha sido el centro de atención mundial en la víspera de Año Nuevo, desde la primera celebración en 1904.
La primera celebración de la esfera brillante que desciende se realizó en 1907 y se ha convertido en símbolo universal de esperanza renovada.

 

 

I ♥ TIMES SQUARE

viernes, 28 diciembre, 2018

SABADO CON LLUVIAS

sábado, 15 diciembre, 2018

Feliz dia!

I ♥ NEW YORK

jueves, 13 diciembre, 2018

Comenzamos el jueves no tan frio, pero con pronostico de nieve

Feliz dia!

I ♥ NEW YORK

sábado, 24 noviembre, 2018

Feliz fin de semana!!

GOOD MORNING FROM NYC

martes, 20 noviembre, 2018

GOOD MORNING FROM NYC

martes, 13 noviembre, 2018

GOOD MORNING FROM DUMBO

jueves, 8 noviembre, 2018

Saludos a todos nuestros seguidores!

I ♥ NEW YORK

martes, 23 octubre, 2018

Good morning!!

PUDO SER UNA CATASTROFE

miércoles, 10 octubre, 2018

 

Lo han llamado “rascacielos en zancos” y si vas a Nueva York, no te lo deberías perder. Imaginate que, tal como ocurre con las fichas de un dominó, los rascacielos alineados de Mannhattan comenzaran a caer uno tras otro.

La tragedia sería incalculable, pues en el caso al cual nos referimos, no ocurriría que el rascacielos causante se derrumbe sobre sí mismo; sino que se inclinaría como un árbol tronchado en su base, se apoyaría en el siguiente rascacielos y allí comenzaría la catástrofe. Pues bien, eso pudo perfectamente ocurrir en 1978, un año después de la inauguración de la torre Citicorp, el sexto edificio más alto de Nueva York y uno de los más revolucionarios en su diseño.
En 1978 el Huracán Ella que había arrasado el Caribe con vientos de 280 kilómetros por hora, se acercó amenazadoramente a Manhattan, donde poco tiempo antes un estudiante de ingeniería tan curioso como deberían ser todos los que se dedican a esa y a todas las disciplinas científicas, había sospechado que el edificio de Citicorp no podría soportar el embate de un viento extremadamente fuerte.

 

Este es el momento donde algunos comenzarán a despotricar contra el establishment pero te aconsejaría prudencia pues el impulso mercantil no impidió que el muchacho fuera recibido en persona por el Ingeniero William LeMessurier, quien lejos de sacarlo de los fundillos, estudió en profundidad lo que decía y concedió que estaba en lo cierto. Es decir que sí, que si no se hubiera hecho nada, esa catástrofe del dominó de rascacielos pudo ocurrir a menos que el huracán que ya estaba anunciado se desviara o perdiera intensidad.

Y eso fue lo que ocurrió, el huracán se desvió, pero no se desviaron otros, como el llamado “Sandy” en octubre de 2012. Ese huracán mató 53 personas, destruyó miles de casas y causó daños por 62.000 millones de dólares. Pero el rascacielos de Citicorp ya no corría riesgo gracias al estudiante, gracias a LeMessurier y gracias a la inversión que debió realizarse ya diremos cómo. Porque parece que la culpa no la tuvo el proyecto del ingeniero, sino un cambio en los planos de construcción introducido por el contratista para ahorrar unas cuantas decenas de miles de dólares.

 

El cambio era aparentemente ínfimo: sustituyó las uniones soldadas, por otras uniones aseguradas con pernos, con muy buenos pernos, pero sin soldaduras. Si mirás las fotos de las plantas inferiores del edificio, te corre un frío por la espalda y tu tendencia será la de sospechar de esa aparentemente débil sustentación. Pero no estaba allí el problema, sino en la debilidad de las uniones de las piezas de acero. Tras la advertencia propio LeMessurier calculó que un viento de 70 millas (unos 112 kilómetros por hora) podía derrumbar la torre entera.

Durante el verano de 1978 los equipos de soldadores trabajaron de descanso –pero únicamente de noche—para reforzar todas las diagonales clave con placas fuertemente soldadas. Apenas seis semanas después del inicio de las obras llegaba el huracán Ella, que felizmente se desvió hacia el este y le dio a los trabajadores el tiempo suficiente para completar el refuerzo de las uniones.
Así fue como Nueva York se salvó del desastre.
Aunque queda un pequeño detalle que debería avergonzar a las autoridades, el incidente se mantuvo oculto de la prensa y la opinión pública durante 20 años.
Recién en 1995 los periodistas de The New Yorker pudieron averiguar la historia y revelarla a sus lectores, a partir de lo cual pasó a ingresar el anecdotario de todas las facultades de arquitectura del mundo. Las opiniones en contra por haber mantenido esto en secreto, se compensan con la lucha que llevó a cabo LeMessurier para que los propietarios de la obra realizaran la inversión y la ejecutaran con celeridad. Los convenció rápidamente, lo que también habla bien de ellos, y los operarios reforzaron con soldaduras todas las uniones en apenas tres meses, lo cual también es una hazaña.

¿Qué falta? Pues, a mi manera de ver, falta el nombre del estudiante curioso también debería ser mencionado en las reseñas.

El rascacielos Citicorp tiene 279 metros de altura, con la particularidad de que las primeras nueve plantas debían dejar espacio para la construcción de la iglesia St. Peter’s, que era la propietaria del predio. Eso es lo que explica a este rascacielos que parece andar en zancos. Está ubicado en la calle 53 entre la avenida Lexington y la Tercera, de manera que ahora que sabés esto, deberás incorporarlo a tu agenda turística en Nueva York. Vale la pena no solo por la historia, sino por el edificio y para evaluar hasta dónde deben aceptarse los caprichos de una congregación religiosa que exigía que la modernidad no alterara el estilo clásico de su templo, por lo cual ambas construcciones debían estar nítidamente separadas.

Hay además otra trascendente peculiaridad. LeMessurier consiguió que el edificio fuera más ligero en peso, y para contrarrestar el balanceo frente a las acciones del viento, se añadió una masa de hormigón (400 toneladas) en la parte alta de la torre, flotando sobre una estructura de aceite a presión que se regula electrónicamente. Así fue como la torre Citicorp se convirtió en el primer edificio que apelaba a la ayuda de lo que luego se denominó “amortiguador de masa” e hizo famoso al Edificio Taipei 101, denominado así porque cuenta con 101 pisos que en realidad son 106 si se suman los que están por debajo del nivel del suelo.

Faltaría un párrafo para ese techo caprichosamente inclinado en un ángulo de 45 grados, justificado ya que la idea del arquitecto fué construír una plataforma de paneles fotovalticos.